Escucho y leo estos días con interés noticias acerca de una supuesta sobreproducción de jamón ibérico. Muchos medios han recogido esta hipótesis, pero no están del todo en lo cierto.
Sí, es verdad que en los últimos años la producción de jamón ibérico ofrecía generosos beneficios y diversas iniciativas empresariales han tenido como objetivo este negocio. Entre ellas las de industriales de porcino blanco, sector estructuralmente excedentario que veían en la producción de ibérico una magnífica salida.
El problema era y es que para producir jamón ibérico puro de bellota hacen falta líneas genéticas puras de porcino ibérico y mucha base territorial, hablando claro, hace falta tiempo y muchas hectáreas de terreno.
En esta tesitura, la norma de calidad para productos ibéricos, es modificada y se crea una categoría llamada "iberico de cebo de campo", producida con animales ibéricos cruzados con otra raza y alimentados con pienso pero, eso sí, en el campo (para que respiren aire puro), permítaseme la ironía. Se mantiene además la categoría de "cebo".
A partir de aquí claro que es posible una sobreproducción de "jamón ibérico" (animales cruzados) en la categoría de "cebo" y "cebo de campo", lo que no hay es sobreproducción de "jamón ibérico puro de bellota" (animales ibéricos puros cebados con bellota).
Aconsejo pues mirar bien las categorías de jamón ibérico, la marca y asegurarse de qué se está comprando.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
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